Cada perro adulto tiene su propia historia, su carácter y sus necesidades. Por eso no planteamos esta sección como una entrega automática, sino como una búsqueda cuidadosa de la familia adecuada. Queremos que quien pregunte entienda que se trata de perros valiosos, queridos y conocidos por nosotros, a los que deseamos ofrecer una vida tranquila y plenamente familiar.
En algunos casos pueden encajar con personas que ya han tenido perro y desean una compañía más madura. En otros, pueden ser adecuados para familias que valoran un perro pequeño, afectuoso y sociable, pero prefieren conocer previamente su carácter antes de tomar una decisión. También pueden ser una buena alternativa para hogares donde los horarios, la edad de los miembros de la familia o el ritmo de vida hacen más conveniente un perro adulto que un cachorro.
Antes de cualquier decisión, hablamos con la familia interesada, explicamos la situación concreta del adulto disponible, sus hábitos, su forma de relacionarse, sus necesidades de adaptación y todos los detalles importantes. El objetivo es que el encuentro sea bueno para todos: para el perro, para la familia y para nosotros, que queremos seguir sabiendo que estará bien acompañado.